Escribo cuando pauso mi mirada en algún punto fijo de la ventana y veo que llueve, o cuando mi mente se queda en blanco y de repente las ideas retornan a mi cabeza. No lo hago por interés, simplemente llevo mucho tiempo desahogándome a través de la escritura. En el momento en que las teclas suenan, siento que nadie ni nada puede interrumpirme, solamente yo soy dueña de mis palabras. El hecho de saber que siempre -o casi siempre- podré escribir sin que nadie me juzgue por ello, me anima a colgar algunos de mis textos "razonables" o algunas de mis locuras mentales pasadas a un texto de Word del pc. No es más que eso.

viernes, 10 de julio de 2009

Mil bocas

Hay bocas de todo tipo... bocas inquietas, nerviosas, expertas, insípidas, suaves, torbellinas, nuevas, pasionales, fugaces, feroces, esperanzadas, claras, escondidas, risueñas, dulces, frías, ardientes, lentas...
pero sin embargo, las bocas que más llaman a mis labios son aquellas que no he probado...

Autorretrato

Soy mucha yo dentro de mí.
Soy cuando quiero, nerviosa. Pero la calma me invade si cierro los ojos y pienso en ti.
Soy de apariencia tensa, mas si preguntas aquí dentro, los problemas no me son causa para no dormir.
Soy un montón de letras desparramadas sobre el teclado.
Soy lo que siento, lo que pienso. Soy un manifiesto de mis pensamientos.
Soy un alma luminiscente. Brillo si sonrío realmente; como tú, como todos brillamos con una sonrisa en la cara.
Soy cuando quiero ser. Cuando no soy, es porque algo me falta. Cuando me falta la tranquilidad, la felicidad, cuando me falta el amor.
Soy poco, si me siento vacía.
Soy lo que no son otros si les hace falta; apoyo.
Soy en el momento de hablar, loca. Y estoy. Soy y estoy como la vida misma.
Soy lo que no podéis callar. Sinceridad.
Soy de metro sesenta y cinco noches que podría pasar pensando en lo que soy.
Soy los cinco minutos de sueño que siempre me faltan al despertar.
Soy tu sexto sentido. Soy más allá de donde los otros cinco sentidos no pueden llegar. Soy el que profundiza en tu ser.
Soy mis lágrimas. Soy mi llanto cuando estoy sin ti, porque me he acostumbrado a estar contigo.
Soy el reflejo de lo que tú eres.
Soy lo que seguramente a veces no quieres que sea; pero aun así lo soy.
Debo dar las gracias a aquel que en su día me abrió los ojos y me presentó a mí misma, porque hoy sé lo que soy.
Te doy las gracias.



Dedicado a esa persona que tanto me enseñó haciendome daño...

© Ana Ortiz A.